Algo me dice que estamos en medio de un terremoto y todo ambientado con el Radiohead más asesino. Veo caer techos, jarrones, veo perros ladrar despavoridos y chillar, tropezar, morir bajo algún cascote. Veo pseudobohemiopoetas acurrucados en un rincón, con la cabeza entre las rodillas, no tienen marcos las puertas, no hay lugar seguro para quedarse hasta que pase -Siempre dije que este barrio estaba mal diseñado - Veo un homogrifo en el jardín enredado con las sábanas que secaban al sol, veo un hipohombre asfixiarse con la cuerda. Veo a la Bella Indurmiente arrancándose la piel con el alambre de púas que puso su Abandonado para mantenerla lejos, veo a la srta Del Muro atrapada por pedazos de su apellido.
Mara y Gregorio volaron de aquí, se dejaron a África en el galpón -viste, Afri, siempre es así, de repente los perdés o deciden perderte a vos. No te preocupes, igual, todos los perros van al cielo.- Y veo el sol muriendo tras la luna, en medio del cielo, tiñendo los escombros del naranja devastador, de ese color delirante que todo lo muestra como una pesadilla. Y veo la grieta abrirse más y más y empiezo a temblar.
Voy a hundirme en mis ojos, despiertame cuando pase el temblor. Entonces miraré otra vez para encontrar los cadáveres colgados de los techos, desangrados en el jardín de enfrente, y los encenderé y los entregaré al agua. Buscaré a África, le daré de comer mi cuerpo, y la enviaré con sus dueños. Luego me sentaré en la parte más alta de nuestras colinas que tanto se parecen a los senos de alguna musa que pasó por aquí, esperaré alguna visión en el silencio, algún viento secreto que me traiga noticias de otras tierras, y dormiré entre las piedras hasta que alguien decida darme un sueño. Entonces soñaré con mi hombre alado y mi mujer insomne y dejaremos que él nos pinte las pecas como antes, y tal vez así podamos comenzar un barrio nuevo.
martes, noviembre 28, 2006
Quiero volver al laberinto:
aún quedan acertijos por descifrar
unos jeroglíficos
y escarcha roja sobre la almohada.
El camino se escondió de mis pies
mis pies, que se llenaron de zarzas sorteando esquinas,
y ahora no puedo encontrarme donde me dormí.
el otoño me sorprendió
con el cabello más oscuro
un dejo de infancia en la nariz
y del lado de afuera.
Miro la puerta cerrada
el laberinto se perfila como una soledad entrañable
la fortaleza que construímos día a día
que alberga cuanta destrucción crea nuestra sonrisa.
Pero no me deja entrar
porque ahora soy él
soy el laberinto y la salida
soy el exilio de las luces y el destierro de las sombras.
aún quedan acertijos por descifrar
unos jeroglíficos
y escarcha roja sobre la almohada.
El camino se escondió de mis pies
mis pies, que se llenaron de zarzas sorteando esquinas,
y ahora no puedo encontrarme donde me dormí.
el otoño me sorprendió
con el cabello más oscuro
un dejo de infancia en la nariz
y del lado de afuera.
Miro la puerta cerrada
el laberinto se perfila como una soledad entrañable
la fortaleza que construímos día a día
que alberga cuanta destrucción crea nuestra sonrisa.
Pero no me deja entrar
porque ahora soy él
soy el laberinto y la salida
soy el exilio de las luces y el destierro de las sombras.
Somos los mismos de siempre. Nos sentamos alrededor del fuego, lo miramos, no podemos, el fuego no podemos y entre nuestros cuerpos se extienden las distancias de los muros enmohecidos por la bruma. Porque no hay humo, no, hay una bruma helada que rodea los pechos que se enfrentan y no se pueden. No se puede, se alejan, la bruma separa las manos de aquellos que entregaron sus ojos y ahora, sólo un grupo de cadáveres, paquetes vacíos de hoyos y basura sideral y poesías abolladas por andar rebotando contra las paredes. Blanco. El blanco nos envuelve y nos destroza las muelas, nos aprisiona, nos descompone pedazo a pedazo y aún así, con las bocas mudas abiertas, no hay ojos. no hay círculo. no hay cadena. Sólo reacción. La vida está adentro, todos lo sabemos ¿Adentro? adentro del fuego y del color y de arder ¡ARDER!¡ESE ES EL PRECIO Y USTEDES LO SABEN! No hay movimiento. Pestañean. Y estallan los alaridos y estallan sus huesos y sus mandíbulas y estallan en llamas y éteres y anillos de sal. Y del centro surgen seres desnudos, idénticos, de sonrisas abiertas y ojos de aire. Y del centro surgen tigres de pelaje soleado y huyen a la selva de bambúes. Y los neonatos los montan y los acarician y se funden con ellos y la selva en un solsticio de verano ancestral.

Un abismo gris agrieta estos huesos
he mudado mi piel
he mordido las mas oscuras facciones
y las entregué al fuego
Las miré consumirse y una sonrisa descosida
surgié en mis labios
ensangrentada sonrisa de cartón quemado
y levanté los párpados otra vez
y mis ojos no estaban allí
- Ella dijo algo sobre engaños
dio un portazo y desapareció
dejando unos corpiños tirados al pie de la cama
Mi mujer
concebida bajo el tiempo y la tinta
abandonó su morada en mi cuerpo
y me convirtió en otra piedra gris
Es tu culpa que este ritual haya tenido lugar
es tu culpa, paisano, que te la llevaste y sabías
que era mi amante y mi fuente de vida
y sabías que lo unico que te pedía era que me la regalaras
Pero no podías hacer eso
no podías dejar caer tus plumas
no podías soltar una parte de tu piel. –
Levanté los párpados
la busqué pero este rostro no es otro rostro ni es este
ella no se ve y decidió
partirse
partirse y no ser dos
-no podría decirte que esto es despertar –
Salí del laberinto
enterré las cenizas bajo un cerezo
y seguí el camino buscando al lobo
llovía
los seres vivos se escondían bajo los arboles
y llovía
y no me mojé
Bebí la lluvia
pero ya no derretía mi piel
y llegué al espejo
llegué al espejo que siempre buscamos
y no pude cruzar
La vi correr del otro lado
me pregunté de que huía
y estabas sentado detrás del espejo
con la cabeza hundida entre las piernas
masturbándote
domingo, septiembre 03, 2006
I wish I had a river so long
I would teach my feet to fly
oh, I wish I had a river I could skate away on
(I made my baby cry)
Canción de Joni Mitchell
El problema es tener el epígrafe y no el texto, que se quedó enredado en la garganta. Julio lo resolvió dándole toda una pagina sólo para ella.
domingo, junio 11, 2006
Alto
Hago un alto. Hoy, nunca más. Para reclamar la atención de aquél que ya ni sé dónde está. De aquél que me cubría de promesas y de devoción fraudulenta y ahora desapareció. Ni un mail, ni una llamada, siquiera algo que me de la pauta de que no se olvidó de la princesita de los dedos mordidos. Entonces yo apelo a sus entrañas que se desbandan en lágrimas cuando suelto que hoy va a ser un día glorioso y quiero ser tu superhéroe. Pero él ya no quiere ser mi superhéroe. Ahora lo único que espero es que reaccione. O yo lo voy a suprimir(o llamar a Karma Police)
sábado, marzo 04, 2006
Estoy rara, como en el medio de un último estirón de mi ser, como un muñequito de plastilina, dejándome pedazos de pies por ahí y juntando basura, polvo y sudor de las manos mientras cambio de forma. Y mientras tanto los alejo porque no quiero que me vean si no me reconozco – “quizás es una fase, tu último cambio... tiempo en que de lo inestable a Nati no le gusta tanto estar con vos. Quizá después de eso vuelven a verse seguido y vos volvés, cambiada, a gustarte”. - Bah, no vale la pena disimular, en parte me gusta así, pseudobohemiopoeta, tanto misticismo y filme antiguo alrededor, incluso este carácter volcánico, casi esquizofrénico. Pero da un poco de miedo, es difícil convivir con la inestabilidad constante, esta cosa tan pasional de arder todo el tiempo, sin descanso, es agotador…aparte, esa tendencia a la tragicomedia no sé si me convence, tanto impulso, tanto suicidio latente es… peligroso, aunque es cierto, creo que me gusta un poco el miedo. Y como si mis ojos te hubieran soplado, hacés la pregunta clave.
- ¿necesitás estar sola? ¿o necesitás nuevas amistades ahora?
¿Y si te digo que no lo sé? de repente hay muchas cosas que nadie alrededor me puede dar, cosas importantes…como si mis amigos de siempre no me sirvieran más… ¡¿qué es eso de que un amigo no te sirva?! Es desagradable, es lamentable, es como somos nosotros. Personas signadas por una soledad crónica. Por eso nos recluimos a nuestro barrio privado, nos lastimamos entre nosotros y el resto de la sociedad está a salvo. Finalmente creo que sólo mis vecinos tienen las figuritas que me faltan. Y esas son las amistades que puedo necesitar, pero soy nueva y no se me acercan demasiado.
-¡Estás en otra, che!- interviene la cieguita con una claridad asombrosa.
Sí, lo sé. Crucé alguna línea invisible y ahora los veo a ustedes, cada tanto alguno voltea, pero sin dejar de alejarse. Y Nati se quedó atrás, inmutable, como siempre, más lenta que los demás. Y al mismo tiempo Pez deja el barrio, y todo tiene tanta canción y chispas y cierre, tanto “the end” sobre placa negra, tanto punto y aparte. Y odio el punto y aparte. Estoy harta de perder gente, y me pregunto si es lo único para lo que vivimos al final, si el objetivo es que cueste cada vez más tener ganas de seguir. Cómo él. Lo veo tan resignado, tan muerto. Y en parte me da un poco de miedo terminar así, porque parece ser el destino de todo pesudobohemiopoeta.
- “ yo creo que vos sacrificarías mucho por ser bohemia
pese a los riesgos que supone.
creo que ya estás adentro
y demasiado compenetrada con eso como para dejarlo”
- ¿necesitás estar sola? ¿o necesitás nuevas amistades ahora?
¿Y si te digo que no lo sé? de repente hay muchas cosas que nadie alrededor me puede dar, cosas importantes…como si mis amigos de siempre no me sirvieran más… ¡¿qué es eso de que un amigo no te sirva?! Es desagradable, es lamentable, es como somos nosotros. Personas signadas por una soledad crónica. Por eso nos recluimos a nuestro barrio privado, nos lastimamos entre nosotros y el resto de la sociedad está a salvo. Finalmente creo que sólo mis vecinos tienen las figuritas que me faltan. Y esas son las amistades que puedo necesitar, pero soy nueva y no se me acercan demasiado.
-¡Estás en otra, che!- interviene la cieguita con una claridad asombrosa.
Sí, lo sé. Crucé alguna línea invisible y ahora los veo a ustedes, cada tanto alguno voltea, pero sin dejar de alejarse. Y Nati se quedó atrás, inmutable, como siempre, más lenta que los demás. Y al mismo tiempo Pez deja el barrio, y todo tiene tanta canción y chispas y cierre, tanto “the end” sobre placa negra, tanto punto y aparte. Y odio el punto y aparte. Estoy harta de perder gente, y me pregunto si es lo único para lo que vivimos al final, si el objetivo es que cueste cada vez más tener ganas de seguir. Cómo él. Lo veo tan resignado, tan muerto. Y en parte me da un poco de miedo terminar así, porque parece ser el destino de todo pesudobohemiopoeta.
- “ yo creo que vos sacrificarías mucho por ser bohemia
pese a los riesgos que supone.
creo que ya estás adentro
y demasiado compenetrada con eso como para dejarlo”
Otra final
Todo está tan extraño. Más bien distinto. Ella, yo. O tal vez sea solamente yo, distinta, cambiante. Tal vez sea exactamente eso y ella siga siendo la misma. O no. O las dos mutamos cada una en sus colores correspondientes. A mi me tocaron las alas de viajera mientras que las de ella no pueden alejarla más que unos pocos metros de la colonia. Y claro, ahí está el grupo de cuasi-ápteros para hacerle creer que eso es todo lo que hay, y (siempre fue un huesito duro de roer) por supuesto no lo admite cuando le digo que hay algo atrás de esa melodía que silba el viento. -No, la música sale de los instrumentos, nada más. No, la gente no habla con extraños. No, el mar es azul y el cielo también, tu pelo es negro y no se discute más.- ¡cuanta negativa metieron en tu cabeza! Cuánto numero, cuánta definición, ¿es que te olvidaste ya de cuando te gustaba que te hiciera una guerrera del agua, cuando te oculté que te había matado de mentira para sacar la venganza de mí?
Nueve años ya, un 3 de marzo empezaron las clases aquel 3er grado y en ese momento me causó la misma gracia que ahora. Yo y mi pelo largo y esas ansias de cambiar y tanto corte siempre errado – todavía te exaspera que haya aparecido con un metro menos de trenza.- Y fue una constante lucha, ¿sabés? Una no puede estar peleando todo el tiempo como si tu compañía fuera un trofeo, aunque tanto afán por tenerla te debe inflar un poco, confesalo, siempre en el medio, siempre conmigo y alguna otra, y yo batiéndome a duelo, soportando humillación y vacío por encarnar la utopía de la amistad, yo que por tanta seguridad me incrusto en la pared tan seguido que ya no sé si no estar contra ella es lo ocasional.
Nunca voy a terminar de aceptar que quizás no haya nada atrás de esos ojos verdes que juro a veces amarillos. No, me mostraste a veces un intento de, como un hilito de esperanza de que ese golpe te hubiera hecho una rajadura para que pudieras entender cuando te hablo de las palabras y no del sentido - ¿Cuándo me vas a escuchar cuando te explico que no significa nada? Sí, puede no tener sentido y ser hermoso, mirá esto.- Algo más tiene que haber, pero te tocaron las otras alas y yo me tengo que ir a mi barrio, mientras vos te quedás comprando ropa y haciendo tus rompecabezas con mi contrincante de turno.- Esta está difícil, vraiment difficile, aunque vengo invicta pero tan magullada que ya no sé si quiero seguir en carrera.-
Hay cosas que no se pueden cambiar, están decididas así, vienen en tu piel, como instrucciones de manejo, y en la tuya dice que si algo es invisible a los ojos, no existe, aunque es una linda filosofía. Y con eso, fuiste matando a los rulitos rubios que disfrutaban desafinar todas y cada una de las notas de Fito y ahora te veo cada vez más lejos, cada vez más típica, vana, y podría jurar que no sos la misma que se enojaba porque no había seguido escribiendo y su personaje estaba abajo de una roca. Nuestras esencias ya no son iguales. Y es inevitable, todo tiene un final. Es una pena que este ya haya llegado, y más triste todavía es que lo sigamos negando.
Nueve años ya, un 3 de marzo empezaron las clases aquel 3er grado y en ese momento me causó la misma gracia que ahora. Yo y mi pelo largo y esas ansias de cambiar y tanto corte siempre errado – todavía te exaspera que haya aparecido con un metro menos de trenza.- Y fue una constante lucha, ¿sabés? Una no puede estar peleando todo el tiempo como si tu compañía fuera un trofeo, aunque tanto afán por tenerla te debe inflar un poco, confesalo, siempre en el medio, siempre conmigo y alguna otra, y yo batiéndome a duelo, soportando humillación y vacío por encarnar la utopía de la amistad, yo que por tanta seguridad me incrusto en la pared tan seguido que ya no sé si no estar contra ella es lo ocasional.
Nunca voy a terminar de aceptar que quizás no haya nada atrás de esos ojos verdes que juro a veces amarillos. No, me mostraste a veces un intento de, como un hilito de esperanza de que ese golpe te hubiera hecho una rajadura para que pudieras entender cuando te hablo de las palabras y no del sentido - ¿Cuándo me vas a escuchar cuando te explico que no significa nada? Sí, puede no tener sentido y ser hermoso, mirá esto.- Algo más tiene que haber, pero te tocaron las otras alas y yo me tengo que ir a mi barrio, mientras vos te quedás comprando ropa y haciendo tus rompecabezas con mi contrincante de turno.- Esta está difícil, vraiment difficile, aunque vengo invicta pero tan magullada que ya no sé si quiero seguir en carrera.-
Hay cosas que no se pueden cambiar, están decididas así, vienen en tu piel, como instrucciones de manejo, y en la tuya dice que si algo es invisible a los ojos, no existe, aunque es una linda filosofía. Y con eso, fuiste matando a los rulitos rubios que disfrutaban desafinar todas y cada una de las notas de Fito y ahora te veo cada vez más lejos, cada vez más típica, vana, y podría jurar que no sos la misma que se enojaba porque no había seguido escribiendo y su personaje estaba abajo de una roca. Nuestras esencias ya no son iguales. Y es inevitable, todo tiene un final. Es una pena que este ya haya llegado, y más triste todavía es que lo sigamos negando.
viernes, febrero 17, 2006
Pupo y Pez, la final
Pupo se precipitó hacia las vías sin reparar en el señor Pez, con los pies anclados en su tierra y unas alas enormes purgando por llevárselo de acá, pero ella no conocía más hechizos para evitar que todo rodara así y La Boca se perfilaba como una dama de colores dispuesta a salvarlo. Confiaba sobre todo en el tren, con ese poder especial en ellos, entonces giró con toda su cobardía de princesa de hielo y primero con los ojos, que eran su manera más sublime de decir las cosas, y después con los labios, solo por seguridad, lo invitó a seguirla mientras se alejaba jugando pan y queso sobre el hierro. Era el momento de lanzarse a ser libélula, como tanto le gustaba (papel que sólo él y otros pocos tenían la suerte de ver) y portarse como la pseudobohemiapoeta que alguna vez lo había destellado porque muy en el fondo se transformaba en un espejo y la vanidad lo ganaba otra vez.
- vamos a colgarnos del tren hasta que no soportemos más.
- no, pupo, el tren ya no pasa por acá.
y volvió a caer en ese silencio que ella tan bien conocía, el maldito silencio de final de todo, mientras el aleteo cada vez arrancaba más raíces. En todo caso, Pupo estaba empezando a achicarse más y más y las soluciones reventaban antes de que tocara la burbuja, cuando vio pasar un hermoso colectivo verde y la primavera le brotó del alma y se lanzó a la corrida con la mano del señor Pez en la suya.
- vamos a subirnos a ver a donde nos lleva, como me habías dicho.
- No, pupo, tengo que ir a trabajar en un rato.
Los ojos de la musita se llenaron de lágrimas como quien ve morir una mariposa – eso le resultaba extrañamente familiar – y así lo miró para hacerlo sufrir o revivir. El señor Pez la observó impasible(aunque por un segundo ella creyó ver algo parecido a un lacrimal irritado) y sin sonreír (acto que provocó un aullido reprimido de boca de Pupo) empezó a cavar de nuevo. Hundió sus pies en los pozos y Pupo se acercó con la resignación fluorescente y los cubrió de tierra con las puntas de los pies, finalizando el ritual con unas gotitas saladas que escaparon de sus ojos. Todo con tal de ganar un poco de tiempo, pero ambos sabían que era mentira y la mentira tiene patas cortas, no como las de Pez, cada vez más largas, que subían y seguían subiendo y Pupo se volvía más chiquita de nuevo. Y ella lloraba y el crecía y la mariposa agonizaba y las hormigas cruzaban en fila por encima, mostrando nada de respeto y hasta burlándose y el tren humeaba a lo lejos. ¿El tren? Pupo tironeaba de los pantalones infinitos de Pez y su inmutabilidad la estaba desesperando porque iban a perder el tren y lo iba a perder a Pez y nada más infinito que perder, ella lo sabía muy bien. Pero él no oía las súplicas de esa nena que lo miraba tan gris, tan a la intemperie y ella en el último arrebato por desatarlo lo beso. Sin aviso, sin explicación, lo beso y salió disparada como antes, como si nada, hacia el tren que los iba a dejar. Pero su Pez no la siguió. Sus pies perdieron todo el peso o las alas finalmente consiguieron lo que querían, porque levantó vuelo y para cuando Pupo volteó, colgada del último vagón como una bandera fracasada, ya se alejaba hacia el sol del atardecer que le daba un tinte naranja a sus nuevas alas de hipogrifo.
- vamos a colgarnos del tren hasta que no soportemos más.
- no, pupo, el tren ya no pasa por acá.
y volvió a caer en ese silencio que ella tan bien conocía, el maldito silencio de final de todo, mientras el aleteo cada vez arrancaba más raíces. En todo caso, Pupo estaba empezando a achicarse más y más y las soluciones reventaban antes de que tocara la burbuja, cuando vio pasar un hermoso colectivo verde y la primavera le brotó del alma y se lanzó a la corrida con la mano del señor Pez en la suya.
- vamos a subirnos a ver a donde nos lleva, como me habías dicho.
- No, pupo, tengo que ir a trabajar en un rato.
Los ojos de la musita se llenaron de lágrimas como quien ve morir una mariposa – eso le resultaba extrañamente familiar – y así lo miró para hacerlo sufrir o revivir. El señor Pez la observó impasible(aunque por un segundo ella creyó ver algo parecido a un lacrimal irritado) y sin sonreír (acto que provocó un aullido reprimido de boca de Pupo) empezó a cavar de nuevo. Hundió sus pies en los pozos y Pupo se acercó con la resignación fluorescente y los cubrió de tierra con las puntas de los pies, finalizando el ritual con unas gotitas saladas que escaparon de sus ojos. Todo con tal de ganar un poco de tiempo, pero ambos sabían que era mentira y la mentira tiene patas cortas, no como las de Pez, cada vez más largas, que subían y seguían subiendo y Pupo se volvía más chiquita de nuevo. Y ella lloraba y el crecía y la mariposa agonizaba y las hormigas cruzaban en fila por encima, mostrando nada de respeto y hasta burlándose y el tren humeaba a lo lejos. ¿El tren? Pupo tironeaba de los pantalones infinitos de Pez y su inmutabilidad la estaba desesperando porque iban a perder el tren y lo iba a perder a Pez y nada más infinito que perder, ella lo sabía muy bien. Pero él no oía las súplicas de esa nena que lo miraba tan gris, tan a la intemperie y ella en el último arrebato por desatarlo lo beso. Sin aviso, sin explicación, lo beso y salió disparada como antes, como si nada, hacia el tren que los iba a dejar. Pero su Pez no la siguió. Sus pies perdieron todo el peso o las alas finalmente consiguieron lo que querían, porque levantó vuelo y para cuando Pupo volteó, colgada del último vagón como una bandera fracasada, ya se alejaba hacia el sol del atardecer que le daba un tinte naranja a sus nuevas alas de hipogrifo.
sábado, febrero 04, 2006
Tu locura
Nunca fue fácil
pero creo en tus ojos
es tan frágil depender de todo
y ¿cómo explicarte
desde el encierro
cuánto miedo da salir
a este mar de dudas?
Ya no hay más que hacer
sos tu propia ayuda
ahora anda y vivi
yo siempre amé tu locura
pero creo en tus ojos
es tan frágil depender de todo
y ¿cómo explicarte
desde el encierro
cuánto miedo da salir
a este mar de dudas?
Ya no hay más que hacer
sos tu propia ayuda
ahora anda y vivi
yo siempre amé tu locura
viernes, febrero 03, 2006
¿Sabés?, a veces pienso que todo esta en esto, en mis letras, que el secreto se esconde justo enfrente de mí(o en algún lugar adentro). Tenés razón, nos entendemos, y es algo que necesito desesperadamente, que alguien vea como yo para asegurarme de que no tengo problemas en mis ojos. Y entonces creo que mi teoría no está tan errada, que sólo voy a poder amar a aquel que me de algo más, que me empuje hacia la hoja blanca y con su propia magia me haga pintar el cielo.
Es eso. Do re mi fa sol la si. Y en mí, las palabras son amor, y por eso es que Pluscuam me persigue como un fantasma de mi propia fantasía, mi creación más hermosa, más mía, riéndose desde ese campo de girasoles en algún lugar de la costa. La vida se nos caga de risa en la cara, a vos y a mí, siempre. Tal vez a todos, sólo que nosotros nos damos cuenta, desde nuestra devoción por mirar el piso cuando caminamos para encontrar el pastito entre las baldozas, y es terrible como juega con nosotros y se divierte viéndonos correr sin rumbo, yo persiguiendo a un ser imaginario, vos a una niña que no quiere destaparse los ojos.
Nos consume, son los gajes del oficio, como leí en el corcho de Gabi: hay que arder para ser Safo, y Safo es la única mujer poeta. Y ardemos, vos y yo, con fuegos tan parecidos que es ridiculo que no se cruzen.
Arder.
Arder hasta ser cenizas, y resurgir mañana, juntando pedazos de nuestras manos.
Es eso. Do re mi fa sol la si. Y en mí, las palabras son amor, y por eso es que Pluscuam me persigue como un fantasma de mi propia fantasía, mi creación más hermosa, más mía, riéndose desde ese campo de girasoles en algún lugar de la costa. La vida se nos caga de risa en la cara, a vos y a mí, siempre. Tal vez a todos, sólo que nosotros nos damos cuenta, desde nuestra devoción por mirar el piso cuando caminamos para encontrar el pastito entre las baldozas, y es terrible como juega con nosotros y se divierte viéndonos correr sin rumbo, yo persiguiendo a un ser imaginario, vos a una niña que no quiere destaparse los ojos.
Nos consume, son los gajes del oficio, como leí en el corcho de Gabi: hay que arder para ser Safo, y Safo es la única mujer poeta. Y ardemos, vos y yo, con fuegos tan parecidos que es ridiculo que no se cruzen.
Arder.
Arder hasta ser cenizas, y resurgir mañana, juntando pedazos de nuestras manos.
martes, enero 31, 2006
¿Por qué?
¿Por qué te escapé, si fuiste el único que se acercó a las puntas de mis pies, por qué te obligué a renunciar? ¿Por qué sos el único que me entiende con mirarme? Como ese día en La Boca, con la mariposa amarilla que tanto dolor me causó...con vos conocí La Boca, los pintores del siglo XX, y la segunda parte del recorrido del 53...¿Por qué no te llamé cuando tuve ganas de subirme al primer colectivo que apareciera, con vos para que me enseñaras otras partes de la ciudad que tan poco conozco, para que me ayudaras a verla tan en blanco y negro, tan como me gusta?
¿Por qué si te quiero tanto hay algo que me impide enamorarme de vos? No hay nada que quiera más que enamorarme de vos, vos con toda tu música, con todo el negro que te rodea, con esas letras entre flacas y enojadas llenando cada rincón de tus cajones, ese cajón dedicado a alguna otra señorita que también te lastimó... vos con los ojitos vendados de naranja y verde por mi culpa, vos pintandome cada peca, renglón por renglón... que perdés la voz después de perseguirme a través de las hojas del cuaderno, que entonces me mirás cuando se me llenan los ojos de lágrimas, aunque intente ocultarlo mirando por la ventana(te juro que no quería llorar, probablemente no te acuerdes ya de eso) mientras juntás mi pasado entre tus manos y se te quiebra todo al contemplarlo.
¿Por qué no voy corriendo hasta vos cuando me decís que necesitás que te salve si yo me estoy muriendo por protegerte, viendote tan a la intemperie, tan gritandome? ¿Por qué no me animo a gritarte que necesito que vengas a abrazarme, que me escribas de nuevo, que me enseñes todo eso que yo no sé, todas esas películas, esas cosas que nadie más puede ver en una simple imagen?
¿Por qué la Srita Pupo se mantiene lejos del Sr Pez si sabe que nadie la entiende como él, si nadie más sabe que ella es la Hija de la Lágrima?
¿Por qué?
¿Qué es esto que no es amor?
¿Qué es?
¿Por qué te necesito tanto, Ed?
¿Por qué te escapé, si fuiste el único que se acercó a las puntas de mis pies, por qué te obligué a renunciar? ¿Por qué sos el único que me entiende con mirarme? Como ese día en La Boca, con la mariposa amarilla que tanto dolor me causó...con vos conocí La Boca, los pintores del siglo XX, y la segunda parte del recorrido del 53...¿Por qué no te llamé cuando tuve ganas de subirme al primer colectivo que apareciera, con vos para que me enseñaras otras partes de la ciudad que tan poco conozco, para que me ayudaras a verla tan en blanco y negro, tan como me gusta?
¿Por qué si te quiero tanto hay algo que me impide enamorarme de vos? No hay nada que quiera más que enamorarme de vos, vos con toda tu música, con todo el negro que te rodea, con esas letras entre flacas y enojadas llenando cada rincón de tus cajones, ese cajón dedicado a alguna otra señorita que también te lastimó... vos con los ojitos vendados de naranja y verde por mi culpa, vos pintandome cada peca, renglón por renglón... que perdés la voz después de perseguirme a través de las hojas del cuaderno, que entonces me mirás cuando se me llenan los ojos de lágrimas, aunque intente ocultarlo mirando por la ventana(te juro que no quería llorar, probablemente no te acuerdes ya de eso) mientras juntás mi pasado entre tus manos y se te quiebra todo al contemplarlo.
¿Por qué no voy corriendo hasta vos cuando me decís que necesitás que te salve si yo me estoy muriendo por protegerte, viendote tan a la intemperie, tan gritandome? ¿Por qué no me animo a gritarte que necesito que vengas a abrazarme, que me escribas de nuevo, que me enseñes todo eso que yo no sé, todas esas películas, esas cosas que nadie más puede ver en una simple imagen?
¿Por qué la Srita Pupo se mantiene lejos del Sr Pez si sabe que nadie la entiende como él, si nadie más sabe que ella es la Hija de la Lágrima?
¿Por qué?
¿Qué es esto que no es amor?
¿Qué es?
¿Por qué te necesito tanto, Ed?
lunes, enero 16, 2006
Luna llena
a Nati, Agus y Lu
Gesell se va deshaciendo
y me queda la imagen borrosa
de esa noche, del claro de luna inalcanzable
de estas cuatro mujeres-niñas-ninfas
corriendo hasta la espuma,
gritando y pisando hasta salpicarse
abrazando el desierto a sus espaldas
en una especie de ritual a su diosa
tan redonda, temprana
tan cercana amarilla,
que las hechiza con su rostro
con su luz robada.
Y nada importa ya,
cuando rien y sus ropas se pegan al cuerpo,
cuando el viento las hace temblar
pero no logra aplacar su espiritulibre como al principio del mundo.
viernes, diciembre 02, 2005
Petit Aveugle

A Cecilia
Sus dedos ahora son cuerdas,
ahora dos seres en danza frenética,
es una pequeña amazona
que arrasa con su arma legendaria,
y es una equilibrista
que sabe de la inexistente red debajo.
No ve, pero sus oídos imaginan
lo que sus manos ahora proyectan.
En su rostro, la calma del mar,
en su cuello las venas arden.
Las luces bajan y ella respira
antes que todo vuelva a comenzar.
Sus dedos ahora son cuerdas,
ahora dos seres en danza frenética,
es una pequeña amazona
que arrasa con su arma legendaria,
y es una equilibrista
que sabe de la inexistente red debajo.
No ve, pero sus oídos imaginan
lo que sus manos ahora proyectan.
En su rostro, la calma del mar,
en su cuello las venas arden.
Las luces bajan y ella respira
antes que todo vuelva a comenzar.
jueves, diciembre 01, 2005
Todos los caminos llevan a Popper
Contradiciendome, poppeo sentimientos...no son hipótesis, resisten ahí, donde se ve el callo que empieza a formarse...pero duele cuando se esta formando, duele, sangra, lastima . Pienso, lo pienso, y ahora es chalmers...tenía razón, no sirve la inducción...y pienso que debo dejar de poppear estas cosas...pero a eso llego poppeando un rato màs.
martes, noviembre 29, 2005
Paréntesis
Cuando escribo un paréntesis pienso lo que estoy diciendo como murmurando, como si estuviera contando un secreto encerrado y cuando lo cierro, nadie salvo el que lee y yo sabe nada, no los personajes, no los caracoles, y hacemos de cuenta que nada paso y nos guiñamos un ojo.
lunes, noviembre 28, 2005
Werónika jugando de local
De que sirven las palabras al salir de mi boca, si no son distintas de las de los demás, si no me distinguen? En cambio, éstas, que germinan en mi terreno, éstas son las que yo creo, las que permanecen contra el viento, a las que les doy vida, en las que me descubro yo, toda yo sonriéndote o llorando detrás de cada letra.
sábado, noviembre 26, 2005
A veces pienso
a veces me lleva por caminos un tanto peligrosos
tal vez... alguien que me entienda, ahi estas vos, E., vos con tus poemas, vos que me dibujas y me sacas una sonrisita de vez en cuando, vos que sabes instantaneamente lo que quiero decir...
...o alguien que no me entienda, ahi entra él, J., él que necesita como un nene que lo guíe a través de este bosque, que no sabe pero intenta saber, él que me sonríe de vez en cuando porque finalmente entendió algo de lo que mi pluma dijo, él que me mira con carita de perro mojado porque no se atreve a pedirme que se lo explique...
Si, los mimos son lindos,pero es mimar o ser mimado...
y mimar se ha dicho!
a veces me lleva por caminos un tanto peligrosos
tal vez... alguien que me entienda, ahi estas vos, E., vos con tus poemas, vos que me dibujas y me sacas una sonrisita de vez en cuando, vos que sabes instantaneamente lo que quiero decir...
...o alguien que no me entienda, ahi entra él, J., él que necesita como un nene que lo guíe a través de este bosque, que no sabe pero intenta saber, él que me sonríe de vez en cuando porque finalmente entendió algo de lo que mi pluma dijo, él que me mira con carita de perro mojado porque no se atreve a pedirme que se lo explique...
Si, los mimos son lindos,pero es mimar o ser mimado...
y mimar se ha dicho!
viernes, noviembre 25, 2005
Le vent fera craquer les branches

Baires en un otoño húmedo
que me rodea tan poco tiempo
perseguido en la voz del francés,
en mi octubre y sus bufandas.
Baires, el taxi, las hojas,
que quiebran bajo mis pies
y el sonido más dulce
irrumpe la fragilidad del aire.
Baires se vuelve gris, casi sepia
y me abraza por unos meses
que son breves melancolías
y poesía bajo paraguas y frío.
Baires, el gamulán la conoce
y le sonríe otro año desde la plaza
que destila ese olorcito a tierra,
a baldosa mojada.
Baires florece sus arcoiris
mientras mis ojos intentan retener
al otoño que se pierde
con la última hoja que quiebran.
martes, noviembre 22, 2005
Multiples Dobles
Ahí está, de espaldas!
es? sí, es él
no, no puede ser.
ya sé...pero
pero es.
y ese otro también...
no, no te des vuelta por favor!
no es.
es? sí, es él
no, no puede ser.
ya sé...pero
pero es.
y ese otro también...
no, no te des vuelta por favor!
no es.

Descifro que es mi tarea enseñarte, tomarte de las manos y hacerte mi discípulo, para mostrarte el mundo a través de la bolita que juega entre mis dedos contra la ventanilla del tren - Mirá que distinto se ve todo al revés, que hermoso es el mundo distorsionado y con estrellas en el camino.- dice Werónika y te besa la mejilla. Tus párpados se cierran y entiendo que lo logramos.
domingo, noviembre 20, 2005
Del cuaderno de Andrea
“Hay días en que el dolor es tan inmenso que la niña se hunde en las fauces del fénix para acabar el sufrimiento. Espera revivir en sus cenizas, pero” el espacio vacío me invitó a darle fin. La lapicera se sentía como una vieja amiga entre los dedos, tenía miedo por la niña y aún así fui fiel a mi instinto : “pero el ave sólo fagocitará sus restos.”
Metamorfosis
Una mariposa muerta. Sin pena ni gloria, muerta. Ni siquiera las hormigas respetan su sepulcro, caminan encima de ella, no me cabe duda que pronto será su alimento. Sus alas se agitan levemente, el viento la acaricia como a su pequeña recién perdida. Recién nacida.
Qué corta puede ser la vida. Nació, apenas estaba llegando a su esplendor más hermoso cuando todo terminó. Antes de empezar. Antes de vivir en realidad. No pudo dar todo lo que llevaba en sus venas, no dejó más que su recuerdo en mí. Ahora ya no sé si hablo de la mariposa. Ya no sé si el tiempo que estuve ahí, bebiendo su imagen, su memoria, lo hacía por ella o por una analogía que arrastro conmigo. Ambas son tristes. Ambas liberan lágrimas en mis dedos. Y ya no importa, ambas fueron mi luto.
Qué corta puede ser la vida. Nació, apenas estaba llegando a su esplendor más hermoso cuando todo terminó. Antes de empezar. Antes de vivir en realidad. No pudo dar todo lo que llevaba en sus venas, no dejó más que su recuerdo en mí. Ahora ya no sé si hablo de la mariposa. Ya no sé si el tiempo que estuve ahí, bebiendo su imagen, su memoria, lo hacía por ella o por una analogía que arrastro conmigo. Ambas son tristes. Ambas liberan lágrimas en mis dedos. Y ya no importa, ambas fueron mi luto.
Silencios
Hacía meses que actuábamos como si nada. Nadie hizo mención alguna del tema. Y de pronto, fue como si estalláramos todos a la vez, como si algo se hubiera metido en nosotros y todos pensamos lo mismo al mismo tiempo. Algunos lo demostraron, y por cierta razón apelaron a mí, de distintas formas. ¿Yo? Nada era suficiente para recordarlo. Eso me carcomía de alguna manera, no poder ir a visitarlo, no haber ido por casi 6 meses. ¿Lo traicioné, acaso? tantas cosas por contarle, cosas nuevas, logros…se sentiría orgulloso tal vez… no lo sabré, no sabré si él se enteró ya de todo, si él intervino en ello…si en algún lugar está contento por mí.
Newton
Cómo pasan las cosas, ¿no? Uno nace, y empieza a crecer. Llega un punto, (siempre existe ese punto, a veces son muchos) en el que va caminando por la calle y el sol brilla y los pájaros trinan y todo eso…y le cae una maceta en la cabeza. Termina tirado en el piso bañado en tierra intentando levantarse, llorando porque le duele, llorando porque la maceta se rompió, llorando porque todo termina. Y pasan los meses y sigue sintiendo esa punzada en el cráneo, aunque ya el desastre se limpió.
"...que si te vas se va mi vida"
No te vayas todavía
necesito que me libres de esta piel
para poder mudar y volverme ángel.
necesito que me libres de esta piel
para poder mudar y volverme ángel.
lunes, noviembre 14, 2005
Bosquejo de cuento...
Eran ruidos. Casi lo podía ver girar a velocidades impensables, acercándose más y más a mi, a mi hueso, penetrándolo, perforándolo. Ellos siguen con el engaño, no cesan en su mentira, que son pesadillas, efectos de los medicamentos...yo sé que no. Y lo peor, esa noche, podía ver a la langosta acercarse a mi cama, mientras yo yacía atado, indefenso, y ella, con sus pinzas chorreando líquido hambriento. Afuera, esa parva de lunáticos que me ofrecía en sacrificio a su diosa.
infortunios
Sabés que la idea ronda
-vamos, no seas idiota...
pero sabés que ese dedo estuvo
sí, en el momento justo,
sí, sobre la llaga que ocultabas.
Quiero verte disimular
-vamos, es divertido cómo intentás...
pero sabés que sólo duran un rato,
sí, las luces esas que iluminan a la actriz,
sí, esa que está por desfallecer...
mal día..
-vamos, no seas idiota...
pero sabés que ese dedo estuvo
sí, en el momento justo,
sí, sobre la llaga que ocultabas.
Quiero verte disimular
-vamos, es divertido cómo intentás...
pero sabés que sólo duran un rato,
sí, las luces esas que iluminan a la actriz,
sí, esa que está por desfallecer...
mal día..
lunes, octubre 24, 2005
Cuando la mente se va demasiado lejos
I. Tengo miedo, es eso. Supongo que no puedo olvidar los comienzos a tropezones que tuvimos, no puedo olvidar que conmigo eras el amigo que ya no y que no dejabas de besarme, mientras eras para ella el novio que ya no y que no dejaba de besar a otra. Será a eso a lo que le temo. Y me siento idiota porque algo me dice que jamás me harías eso, y aún así algo me dice también que nada es perfecto…sé que tal vez esta sea la parte un tanto paranoica de mí, y es la misma que no te cree a veces, la misma que hace que tiemble pensando que quizás me mientas y yo te crea, porque no puedo evitarlo. Y de cualquier manera, confío en vos, sin saber del todo porque, pero cierro los ojos y me dejo caer, esperando que me atajes, segura de que lo vas a hacer. Es eso y nada más, una de esas locuras que rondan mi cabecita de tiempo en tiempo, nada importante.
II. Ahora me causa gracia. Miro el puntito ese al lado de tu pupila y entiendo que fui tan nena como a veces. Esa chiquita que te pidió aquella noche-mañana que no jugarás con ella (quizás haya decidido crecer, ¿sabés?). La misma que tambaleó, que creyó por una milésima de segundo que podías ser el dragón embustero que la engullía en los cuentos. Pero la nena se ríe porque comprendió que dejó volar su imaginación más de lo debido y que no es mentira eso que se refleja en tus ojos. Yo siento un poco de culpa por su inocencia de sobra, pienso en lo naranja y verde, en la lluvia, en el sol, el campo, el anubecer… ¿Quién sabe? Quizás sea, algo así como una jugarreta graciosa del Destino que un día decidió divertirse con nosotros. Gracias por tu paciencia. Gracias a él, ¿qué más puedo decir?
II. Ahora me causa gracia. Miro el puntito ese al lado de tu pupila y entiendo que fui tan nena como a veces. Esa chiquita que te pidió aquella noche-mañana que no jugarás con ella (quizás haya decidido crecer, ¿sabés?). La misma que tambaleó, que creyó por una milésima de segundo que podías ser el dragón embustero que la engullía en los cuentos. Pero la nena se ríe porque comprendió que dejó volar su imaginación más de lo debido y que no es mentira eso que se refleja en tus ojos. Yo siento un poco de culpa por su inocencia de sobra, pienso en lo naranja y verde, en la lluvia, en el sol, el campo, el anubecer… ¿Quién sabe? Quizás sea, algo así como una jugarreta graciosa del Destino que un día decidió divertirse con nosotros. Gracias por tu paciencia. Gracias a él, ¿qué más puedo decir?
lunes, octubre 17, 2005
Pequeñas delicias de la vida conyugal
Tenés todo y nada para dar
Cuántas calles bajaste antes de llegar?
Cuántos timbres tocaste antes de entrar?
Falsificadora de querer
tenés tanto tiempo para recorrer
tenés un instante para renacer.
No llores nena que no es la muerte
bajo los techos alumbra el sol
estoy en busca de algo naranja y verde
bajo las sábanas pasa la noche azul.
Vendrá la luna por la mañana
y tal vez todo termine en nada
y qué te importa si fuiste mía
y qué te importa la policía.
Tendremos un gato en el jardín
tendremos un hijo si quiere venir,
muchos desayunos y ningún clarín.
No sólo del hombre vive el pan,
cuando tenga ganas ire a trabajar,
cuando tenga ganas no me importará.
Cuántas calles bajaste antes de llegar?
Cuántos timbres tocaste antes de entrar?
Falsificadora de querer
tenés tanto tiempo para recorrer
tenés un instante para renacer.
No llores nena que no es la muerte
bajo los techos alumbra el sol
estoy en busca de algo naranja y verde
bajo las sábanas pasa la noche azul.
Vendrá la luna por la mañana
y tal vez todo termine en nada
y qué te importa si fuiste mía
y qué te importa la policía.
Tendremos un gato en el jardín
tendremos un hijo si quiere venir,
muchos desayunos y ningún clarín.
No sólo del hombre vive el pan,
cuando tenga ganas ire a trabajar,
cuando tenga ganas no me importará.
En la ruta
Despierto, quizás por su culpa, de la luna que me mira alta en la noche. Ella, toda roja sangrante, recorre mi columna como una serpiente. Tiemblo con sólo pensar en su presagio, en el montón de maldades que puede hacernos endiablada como está, y temo por nosotros que viajamos indefensos a través del vidrio. Pretendo dormir de nuevo pero su rostro ávido no me deja en paz ni con los ojos cerrados. Entonces la veo perderse entre los árboles por última vez, aunque espero todavía que aparezca carmesí sobre el bosque negro, sabiendo que ella se burla de mi desvelo y juega con mi inquietud.
Pluscuam Perfecto
Busco - dibujo - a esa persona que se sienta sobre los girasoles, mientras su boca desliza una melodía naranja y verde. De pies descalzos, baila conmigo y ríe desde el fondo del pecho bajo la lluvia más torrencial y agotado rueda en el pasto y llena sus pulmones del olor a tierra o planta. Pronto, es capaz de perseguir al arcoiris para encontrar su principio por culpa de una conversación caprichosa, y resbalar por él para probarme que es un tobogán y no una pista de carreras. Ese que yace a mi lado y puede pretender que el techo no es techo sino cielo de noche negra con estrellas que alumbran nuestros rostros, y él se asombra con el brillo que provocan en mis ojos…Sabe callar y solo observar cuando mi mirada se pierde en un punto más allá del horizonte, conoce el momento justo para romper esa inercia y acariciar las lágrimas que llevan un rato doliendo. Entiende rotundamente que quien produce mi llanto permite que sea yo y no otra persona, y no reprocha sino alienta que no lo olvide. Puede mantenerse despierto hasta estar seguro de que duermo solo para jugar con mi pelo sin que yo lo sepa, para darme ese beso prófugo que pasó de largo durante la tarde y no se atrevía a reclamar.
Busco a ese capaz de exprimir sobre un papel las palabras que tiñen su alma, pero que no logra delinearme real en la hoja. No desiste aún, a pesar de que haya borrado cada avance suyo con las puntas de mis pies, pues comprende cuando respiro aliviada que esta vez estuvo demasiado cerca. Sus palabras me quitan el aliento y él lo devuelve pasando un dedo por mis labios. Entonces me mira con unos ojos transparentes y hondos, para luego cerrarlos con fuerza, grabando la forma en que la luz lo deja ver por fin mi pupila y vuelve a escribir haciéndome temblar, porque ahora lo escribe en su mente y yo no puedo saber si lo notó de verdad. Al tiempo que yo me convenzo de que no, él se regocija porque puede leerme de arriba a abajo, porque nunca falló en hacerlo, sólo que prefiere este juego en el que me deja creer que sigo escurriéndome, que mi secreto está a salvo.
Busco a ese capaz de exprimir sobre un papel las palabras que tiñen su alma, pero que no logra delinearme real en la hoja. No desiste aún, a pesar de que haya borrado cada avance suyo con las puntas de mis pies, pues comprende cuando respiro aliviada que esta vez estuvo demasiado cerca. Sus palabras me quitan el aliento y él lo devuelve pasando un dedo por mis labios. Entonces me mira con unos ojos transparentes y hondos, para luego cerrarlos con fuerza, grabando la forma en que la luz lo deja ver por fin mi pupila y vuelve a escribir haciéndome temblar, porque ahora lo escribe en su mente y yo no puedo saber si lo notó de verdad. Al tiempo que yo me convenzo de que no, él se regocija porque puede leerme de arriba a abajo, porque nunca falló en hacerlo, sólo que prefiere este juego en el que me deja creer que sigo escurriéndome, que mi secreto está a salvo.
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